Es necesario decir que los estereotipos siempre han influido en las decisiones que tomamos, referente a nuestros gustos. El físico sin duda es importante, aunque somos seres que sentimos, visualmente hay cosas que nos atraen, y con eso no quiero decir que somos superficiales, pero sí que hay aspectos en la otra persona que nos llaman la atención.
Y en sus labios estaba el secreto, ella posee unos labios carnosos que siempre me excitaron, cuando la besaba sentía que el mundo a mi alrededor desaparecía, su forma de besar apasionada de una chica de 15 con una inexperiencia que a sus 30 la hacían aún más atractiva.
Y así fue que nos conocimos, a pesar que hago muchas cosas, trato de que las personas que conozco, en un principio no sepan a qué me dedico, así, me conocen mejor y no se centran en lo que hago. Por lo que esto fue cotidiano, iba caminando a comprar y la vi, ella estaba buscando en su monedero sencillo para pagar, porque le faltaba, y aproveché la oportunidad para facilitar las cosas y pasarle el que yo tenía.
- Hola, aquí tienes (le di veinte pesos)
- Gracias, estaba segura que tenía
- Son cosas que pasan (y cerré un ojo en señal de seguridad)
Eso fue todo, pensé no volver a verla, hasta que nos volvimos a encontrar. Esta vez en una fiesta. Ella estaba sola en la barra con una copa en la mano. Se veía aburrida, yo iba recién entrando y no le quité los ojos de encima. Cuando al fin me decido, me acerco y digo:
- Hola otra vez.
- Oh qué haces aquí?, hola!
- Te seguí, la verdad es que soy un psicópata.
- (risas) haces mal tu trabajo entonces, deberías seducirme para que me vaya contigo y eso no pasará.
- La verdad es que sí pasará, pero no aún.
- Cuanta fe la que tienes.
- Debo tener fe, sí no cómo?
Tenía una risa agradable, se dejaba querer mientras la invitaba a bailar, y uno de esos ritmos calientes nos llevó a la pista, se movía bien, me volvía loco cuando sus caderas se agitaban. Nos pusimos a beber un rato, mientras más me acercaba, intentaba besarla pero ella me lo impedía de forma sutil, y entre risa y risa más ganas me daban de tocar esos labios.
Pasamos gran parte de la noche conversando, y yo más me desesperaba, ella lo sabía y jugaba un poco con eso. Cuando pensé que ya estaba todo perdido y que mis ganas se quedarían solo en eso. Ella se levanta y me dice:
- Nos vamos?
- Tentador, alguna sugerencia?
- Sí, conozco un lugar
Ninguno andaba en vehículo, una acción responsable considerando que ambos estábamos con algunos grados de alcohol en la sangre. El lugar? me llevó a la playa, caminamos alrededor de media hora para llegar, me dijo que cuando la noche estaba así tan calma, le gustaba ir a la playa a ver la luna. Era cierto, había una luna preciosa que por algunos instantes me hizo olvidar el propósito de estar ahí.
La miré, y creo que por primera vez en la noche dejé de concentrarme en cualquiera de sus atributos, sólo me dejé llevar por sus ojos y finalmente la besé.
Luego de eso y cuando pensé que la noche recién comenzaba en nuestro encuentro, ella se pone de pie y me dice:
- Besas bien, espero nos volvamos a encontrar
- En serio te irás?
- Sí, después pensarás que soy una chica fácil, y no queremos eso
- No pienso que lo seas, te respetaré
- Me agrada eso, adiós
Me quedé en la playa toda la noche, pensando en lo idiota que era al no intentar algo más, pero con una tranquilidad que me llenaba un poco el alma.
Tenía una risa agradable, se dejaba querer mientras la invitaba a bailar, y uno de esos ritmos calientes nos llevó a la pista, se movía bien, me volvía loco cuando sus caderas se agitaban. Nos pusimos a beber un rato, mientras más me acercaba, intentaba besarla pero ella me lo impedía de forma sutil, y entre risa y risa más ganas me daban de tocar esos labios.
Pasamos gran parte de la noche conversando, y yo más me desesperaba, ella lo sabía y jugaba un poco con eso. Cuando pensé que ya estaba todo perdido y que mis ganas se quedarían solo en eso. Ella se levanta y me dice:
- Nos vamos?
- Tentador, alguna sugerencia?
- Sí, conozco un lugar
Ninguno andaba en vehículo, una acción responsable considerando que ambos estábamos con algunos grados de alcohol en la sangre. El lugar? me llevó a la playa, caminamos alrededor de media hora para llegar, me dijo que cuando la noche estaba así tan calma, le gustaba ir a la playa a ver la luna. Era cierto, había una luna preciosa que por algunos instantes me hizo olvidar el propósito de estar ahí.
La miré, y creo que por primera vez en la noche dejé de concentrarme en cualquiera de sus atributos, sólo me dejé llevar por sus ojos y finalmente la besé.
Luego de eso y cuando pensé que la noche recién comenzaba en nuestro encuentro, ella se pone de pie y me dice:
- Besas bien, espero nos volvamos a encontrar
- En serio te irás?
- Sí, después pensarás que soy una chica fácil, y no queremos eso
- No pienso que lo seas, te respetaré
- Me agrada eso, adiós
Me quedé en la playa toda la noche, pensando en lo idiota que era al no intentar algo más, pero con una tranquilidad que me llenaba un poco el alma.
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